Guía

NFC o QR: cuál conviene para tu negocio

Qué celulares leen NFC y cuáles QR, en qué lugar funciona mejor cada uno, los mitos más comunes y por qué casi siempre conviene tener los dos.

Actualizada el 3 min de lectura Por el equipo de Opinio

Las dos tecnologías hacen lo mismo: llevan el celular de tu cliente a una página, por ejemplo tus reseñas de Google o tu menú. La diferencia está en cómo se usan, qué celulares las leen y en qué lugar de tu negocio funciona mejor cada una.

Qué es cada una

El QR es el código de cuadritos que todos conocen. Tu cliente abre la cámara, apunta y toca el aviso que aparece.

El NFC es un chip pequeñito que va dentro de la placa o la tarjeta. Tu cliente solo acerca su celular, como cuando paga acercando la tarjeta a la terminal, y se abre la página. No hay que abrir la cámara ni apuntar.

Qué celulares leen cada uno

QR: prácticamente cualquier celular con cámara. Los iPhone y la gran mayoría de los Android lo leen desde la cámara, sin instalar nada.

NFC:

  • Los iPhone desde el XS (y el XR) lo leen solos: acercas la parte de arriba del celular, aparece un aviso y lo tocas.
  • En los iPhone 7, 8 y X hay que activar el lector de etiquetas NFC desde el Centro de control.
  • En Android, la mayoría de los celulares de los últimos años tienen NFC; basta con tenerlo encendido. Algunos modelos muy básicos no lo traen.

Por eso, si solo pones NFC, una parte de tus clientes no va a poder usarlo. Y si solo pones QR, pierdes a los que prefieren no abrir la cámara.

Cuándo conviene cada uno

El NFC brilla de cerca: en la caja, en la barra, en cada mesa o en la charola de la cuenta. Es más rápido, no depende de la luz ni del ángulo y se ve más limpio, porque no necesita un código grande.

El QR brilla de lejos: en la puerta, en una vitrina, en la pared o en un cartel. Se ve desde varios pasos y todo el mundo entiende qué hacer con él.

En el mostrador, los dos. Una placa combinada deja que cada cliente use lo que le salga más natural, y los dos llevan al mismo lugar.

Mitos comunes

«El NFC necesita pila o se descarga». No. La etiqueta NFC no lleva batería: la energía la pone el celular en el momento en que se acerca.

«El QR caduca». Un QR por sí mismo no caduca: es una dirección dibujada. Lo que sí puede dejar de funcionar es el servicio que hay detrás, si usaste un generador gratuito que redirige a través de sus servidores y luego te cobra o desaparece.

«Me pueden robar datos con el NFC». La etiqueta solo guarda una dirección web, igual que un QR. El celular abre esa página y nada más.

«Necesito internet en el negocio». La placa no necesita internet ni luz. El que se conecta es el celular de tu cliente, con sus datos o tu WiFi.

Consejos para colocarla

  • Ponla a la vista y al alcance de la mano, donde tu cliente ya está esperando o pagando.
  • Si es NFC, indica dónde acercar el celular (un símbolo o la frase «Acerca tu celular»).
  • Evita pegar una etiqueta NFC directo sobre metal: el metal puede estorbar la lectura.
  • Si es QR, deja espacio en blanco alrededor del código y que tenga buen contraste, para que la cámara lo lea rápido.
  • Prueba con un iPhone y con un Android antes de dejarla fija.

Lo más importante: a dónde lleva

Da igual la tecnología si el enlace no sirve. Que lleve directo a calificarte (aquí te explicamos cómo sacar el enlace de reseñas) y, de preferencia, que pase por un enlace que puedas cambiar sin reimprimir y que cuente cuántas personas lo usan.

Cómo te ayuda Opinio

Casi todas las placas de Opinio llevan NFC y QR en la misma pieza, grabados y probados, con un enlace que cambias desde tu panel. Hay modelos solo NFC para la barra o la mesa, solo QR para la pared y combinados para el mostrador. Si necesitas algo especial, como una tarjeta con WiFi, menú y reseñas para cada habitación, la diseñamos a la medida.

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